Nuestra producción y socios en la India

La responsabilidad no conoce fronteras, y la calidad tampoco.
Sabemos que el lugar de producción es importante. Y también sabemos que el «Made in India» puede suscitar dudas. Por eso hablamos abiertamente de nuestra decisión y de por qué la hemos tomado con convicción y con la conciencia tranquila.

Nuestra responsabilidad no termina en las fronteras nacionales. Comienza allí donde se fabrican nuestros productos, ya sea en Europa o en Asia. Además de nuestra propia producción en Alemania y Europa, llevamos años colaborando con una selección exclusiva y altamente especializada de socios y, ahora, también con una planta de producción asociada en la India. Esta colaboración se basa en la confianza mutua, el contacto personal y unos estándares claramente definidos.

Nuestros socios fabrican con la tecnología más moderna, un amplio conocimiento de Know-how y el máximo esmero.
Las condiciones de producción no solo son impecables, sino que también cumplen con nuestros propios y elevados estándares éticos y de calidad. Mediante formaciones periódicas, auditorías y controles de calidad realizados por nuestros equipos in situ, garantizamos un nivel consistentemente alto: en cada producto, en cada lote.

La credibilidad comienza donde el control se une a la transparencia: por eso no solo apostamos por nuestros propios controles y una presencia regular in situ, sino también por estándares independientes que sean transparentes y trazables. Nuestra producción asociada está certificada, entre otros, según la norma GOTS (Global Organic Textile Standard), uno de los sellos más estrictos del mundo en materia de sostenibilidad medioambiental y seguridad de los productos en la fabricación textil. La pertenencia a organizaciones como la Fair Wear Foundation garantiza el cumplimiento y la promoción de altos estándares sociales, desde salarios justos y condiciones de trabajo seguras hasta mecanismos de reclamación.
Porque el buen trabajo no solo se refleja en el resultado, sino también en las condiciones en las que se genera.

 

No todos los productos pueden fabricarse en Alemania o en Europa de forma rentable o técnicamente viable.
Precisamente en el caso de determinados materiales, procesos de acabado o volúmenes de producción, incluso las plantas europeas bien equipadas se topan con límites estructurales, ya sea en materia de mano de obra cualificada, maquinaria o, sencillamente, costes unitarios.

Si queremos ofrecer productos de alta calidad a un precio acorde con el mercado y el producto, que sea realista para los clientes y, al mismo tiempo, garantice calidad, durabilidad y sostenibilidad, no hay forma de evitar países productores como la India. La decisión no es cómoda, pero es necesaria. Y es viable porque la aplicamos de forma responsable.

Para nosotros, quien piensa a escala global debe poder actuar también a escala global, pero con criterios que no se detengan en la puerta de la fábrica. Nuestra postura sigue siendo la misma. Nuestras exigencias también. Porque la verdadera calidad no conoce fronteras. Y la responsabilidad tampoco.